Javier Vaca
Soy Javier Vaca y llevo más de once años contando historias alrededor del futbol, un deporte que no solo sigo como periodista, sino que vivo como aficionado. A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de cubrir tres Copas del Mundo —Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022—, experiencias que marcaron mi vida y que reforzaron mi compromiso con informar con claridad, pasión y respeto por el lector.
He cubierto futbol nacional e internacional, y también he trabajado como reportero en otras disciplinas como boxeo, automovilismo y tenis. Cada una de ellas me ayudó a entender mejor el deporte desde distintos ángulos, pero el futbol siempre fue mi casa. Me gusta profundizar en los temas que generan conversación, explicar qué hay detrás de una decisión, un resultado, un cambio de técnico o un momento de crisis. Para mí, el periodismo no es solo informar: es ayudar a que el aficionado entienda la realidad de su equipo.
También tuve la oportunidad de ser docente, algo que me cambió profundamente. Conectar con jóvenes, escuchar sus perspectivas y ver cómo ven el mundo me enseñó que comunicar no es solo hablar, sino también aprender. Esa experiencia influye en mi estilo: busco explicar sin complicar, aportar sin imponer y acercar al lector a un análisis honesto del juego.
He seguido de cerca a Ecuador y a México en los Mundiales, y esas coberturas me recordaron por qué amo este oficio: por las historias humanas, los sacrificios, las madrugadas, los viajes interminables y la emoción de estar donde todo sucede. El futbol tiene algo que nos une, y para mí es un privilegio poder contarlo.
Pero antes que periodista, soy padre, esposo y amigo. Mi familia es mi motor, la fuerza que me impulsa a seguir creciendo y a hacer este trabajo con la seriedad y el corazón que merece. Ellos me recuerdan cada día por qué vale la pena seguir construyendo esta carrera que empezó como un sueño.
Para mí, El Futbolero no es solo un medio: es un modo de vida. Aquí escribo con la misma pasión con la que viví mis primeros partidos, buscando siempre ofrecerle a la afición una mirada clara, humana y real de lo que pasa en la cancha y fuera de ella.